ECO - 25 pbs. nuevamente
El BCR decidió bajar la tasa de referencia en 25 pbs. por cuarta vez consecutiva, de manera que ahora se ubica en 6,75%.
Aunque se daba por descontado que la tasa de interés bajara en esta ocasión, la magnitud de la reducción era objeto de debate. Por un lado, estaba el riesgo de bajar la tasa moderadamente (25 pbs.) y que la inflación mantenga en ausencia de Niño una trayectoria hacia la baja que se podría acentuar en los próximos meses debido a que las tasas de inflación del 1T23 (sobre todo la de marzo) fueron elevadas y ya no serían replicadas en el 2024, lo que además podría verse acentuado por una débil demanda interna. Por otro, estaba el riesgo de bajar la tasa solo 25 pbs. por temor a un rebote inflacionario en presencia de un Niño de intensidad superior a la habitual y que éste no se produzca. Entre ambos, optó por el primero. Pero si había alguna ocasión para no ser tan cauteloso era ésta, ya que ha habido una revisión generalizada de proyecciones a la baja porque la economía ha evolucionado por debajo de lo esperado; resulta improbable que alguien considere que la economía viene débil solo después de ver una bajada de 50 pbs. en la tasa de referencia y que un recorte de dicha magnitud deteriore adicionalmente sus expectativas. En todo caso, el movimiento de tasa sí podría tener (y va a tenerlo) efecto en el 2024, pero como todavía no empieza, no hay datos que uno pueda considerar que sorprendieron a la baja. Y si la preocupación va por el tipo de cambio, no es un dato menor que -a pesar de la recesión y del creciente déficit fiscal- el tipo de cambio se ubica ahora por debajo del nivel de cierre del 2022.
De esta manera, en el balance, en Phase Consultores considerábamos que era un momento oportuno para acelerar la reducción de la tasa de interés por varias razones:
- La Reserva Federal prácticamente ha descartado una nueva alza y la expectativa de recorte se ha adelantado a marzo del próximo año.
- La actividad económica sigue muy fría (y no necesariamente por factores de oferta, aunque éstos hicieron lo suyo), y los impulsos monetarios toman hasta tres trimestres en llegar plenamente al sector real.
- La inflación subyacente acumulada hasta noviembre es de 2,4% y muy probablemente cerrará el año dentro de la banda de 3% (el propio BCR dice en su comunicado que “proyecta que la inflación interanual alcance el rango meta dentro de los próximos meses, y que la inflación interanual sin alimentos y energía se encuentre dentro del rango meta a fines de 2023”, lo que significa este mes), lo que no ha ocurrido en los últimos 24 meses. Esto sugiere que el hecho de que la inflación siga todavía por encima de la meta se debe más a factores de oferta que de demanda.
Dado todo lo anterior, la bajada de 25 pbs. en esta ocasión aumenta los riesgos para el sector real en el 2024. En cuanto a la inflación, a pesar del Niño, es de esperarse que hacia mediados del próximo año esté consolidada dentro de la banda objetivo, aunque los bajos resultados del último trimestre de este año harían que repunte nuevamente hacia fines del 2024. Con una economía aún débil, es improbable que supere el 3%.
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